Quiso salir rápidamente
Era urgente,
Necesitaba tomar aire
De lo contrario
Sería fatal.
Nadie se daba cuenta
De su terrible desesperación
Del miedo que lo asechaba,
Nadie le preguntó
Por qué se comportaba así
Pero él sabía de los demonios
Que a diario lo seguían,
Reclamando su alma,
Desde que dijo que sí.
Esos malditos que lo contactaron
Sabían de su pánico
Pero estaban confiados que
No podía huir de sus compromisos,
Y el tiempo se terminaba
Pues la cuenta ya era regresiva…
Con que gusto se iría a su casa
A cuidar a sus gatos y las flores del jardín.
Pero era cuestión de minutos…
Cuando tendría que traspasar esa puerta
Que marcaria el principio de su fin.
Y aunque siempre soñó en ese instante
Cuando fuera parte de los hombres más importantes del pueblo
Nunca se imagino que fuera a tan alto precio
Dejar la dignidad por el poder y prestigio
Como escapar a sus propias ansias
Reconocer que jamás representó a la gente
Que su discurso fue hueco como un cántaro vacio
Pero no podía quedar mal, ni quería
Por lo que se apresuró a acomodarse el traje por última vez
Se puso frente a la puerta de cabildo
Y espero la señal indicada
Traspasó la puerta y se dirigió a la silla
Que previamente tenía su nombre
Era primero de enero y…
El ya era parte del nuevo ayuntamiento.
miércoles, 5 de agosto de 2009
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1 comentario:
José Luis, sólo deseo hacerte algunas preguntas: ¿te gustaría postularte para presidente de Sayula en 2012 o 2015? ¿qué me dices? ¿o es sólo el arte y la cultura (entre otras cosas) lo que mueve tu espíritu? Saludos.
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