lunes, 31 de agosto de 2009

Sueños de quincena

Era un nuevo día, como siempre se levantó temprano para poderla ver otra vez, aspirar el aroma de su cuerpo y llegó al banco, su camino al trabajo, espero que pasara, siempre era a la misma hora, se imagino hablándole galantemente y ella atendiendo a sus palabras mirando al piso, tal vez un poco sorprendida… Pero nuevamente no lo hizo. El día estaba iniciando y la chamba era como siempre, exigente por lo que su ilusión y fantasía se esfumo en el camino al trabajo. Apenas algunos días atrás se había imaginado la posibilidad de tenerla en sus brazos, pues en sus pensamientos era clara esa posibilidad, y la dejo pasar sin decirle una palabra seguía con esa desconfianza que lo carcome ¿Y si le digo que quiero algo con ella? ¿y si me rechaza? Aunque era consiente que todo era posible y algo se podía conseguir, se quedo en silencio mirando cómo se alejaba a la terminal de autobuses, con las ganas de decirle sus intenciones. Llego al trabajo, checó tarjeta al fin y al cabo era sólo una ilusión de quincena...
José Luis santana
5 de agosto 2009

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